El Observatorio Mujer y Seguridad organizó en marzo el webinar «Brechas de ciberseguridad en colectivos vulnerables». El objetivo: analizar un tema poco conocido por el gran público pero cuya gravedad es creciente, es decir, los riesgos digitales que afectan a colectivos vulnerables como las mujeres. La ciberviolencia de género es una deriva negativa de las nuevas tecnologías y cada vez más extendida en nuestro país.
«El mito del amor romántico puede favorecer la ciberviolencia»
La ponente fue María José Garrido Antón, Comandante de la Guardia Civil y Doctora en Psicología, cuyos conocimientos y experiencia brindan una oportunidad única para comprender los retos de la ciberseguridad para proteger a determinados segmentos de la sociedad.
La comandante Garrido comenzó su intervención destacando que los comportamientos digitales preocupantes, que pueden conllevar riesgos o peligros más o menos implícitos, con frecuencia están normalizados. Destacó que el «mito del amor romántico«, implantado en la sociedad, especialmente entre la población femenina, puede favorecer que las mujeres jóvenes acepten determinadas conductas de vigilancia y control que son inadmisibles. El formato digital contribuye a quitar dramatismo, dado que la ciberviolencia no es física sino psicológica, pero puede ser un preludio de la agresión y los malos tratos. Excluye el contacto físico por su formato o naturaleza, pero puede actuar como acto previo de la violencia física.
Garrido alerta contra mensajes tipo “¿Con quién chateaste hasta tan tarde?”, “¿Qué llevas puesto?” , «Quiero saber dónde estás en todo momento“, «¿Ya estás en las redes o en WhatsApp tan temprano?” o “Si te portas bien, te doy mis contraseñas”. Un elevado número de jóvenes pueden considerarlos señales de amor o de cariño, cuando de hecho serían indicativos de actitudes de ciberacoso o estrategias de captación. La noción generalizada es que estos ciberdelitos se limitan a las franjas jóvenes de la población. De hecho, puntualiza la comandante, lo sufren desde veinteañeras hasta personas de ochenta años. Los homicidios de pareja cada vez tienen un mayor componente cibernético, paralelo al creciente número de brechas digitales.
«La ciberviolencia de género es un delito público»
Es imprescindible reforzar la cultura de ciberseguridad básica, resalta la comandante María José Garrido. «Mucha gente no sabe que la ciberviolencia de género es un delito público». Tampoco saben que una ciberamenaza y un ciberinsulto pueden ser una prueba de cargo. Y conviene saber que un pantallazo es válido como evidencia.
En el turno de preguntas, Anna Aisa, Secretaria del Observatorio Mujer y Seguridad, responde a la consulta sobre la existencia de casos de hombres víctimas de ciberviolencia de género. «No constan datos de hombres víctimas. Los mecanismos de control los aplican hombres mayoritariamente», responde.
El lenguaje tecnificado y los extranjerismos contribuyen al analfabetismo digital
Paradójicamente, en el digitalizado entorno europeo, la tecnología bienintencionada, como un dispositivo de geolocalización, puede servir para facilitar la violencia de género. Parte del problema, explica Garrido, es el lenguaje tecnificado, con frecuencia regado de extranjerismos como grooming, cyberstalking y cyberbullying, que la mayoría de la ciudadanía no conoce ni domina.
La ponente describe esta carencia de información con el término «analfabetismo digital«, añadiendo que impide percibir la magnitud del riesgo, por parte de las víctimas potenciales, y adoptar medidas adecuadas de ciberseguridad, por parte de las autoridades. «La conceptualización es fundamental para abordar estos fenómenos», asegura Garrido. «Haría falta unificar los términos, muchos de ellos anglicismos, para que se comprenda de qué estamos hablando»
¿Qué es el Observatorio Mujer y Seguridad?
El Observatorio Mujer y Seguridad (OMyS) nació en Madrid el 21 de mayo de 2021. Responde a la iniciativa de cinco profesionales de distintos ramos dentro del sector de la seguridad nacional. Su propósito es resaltar el papel de las mujeres y apoyar la igualdad en un entorno tradicionalmente masculino.
Las promotoras son cinco mujeres españolas con una amplia trayectoria en el sector de la protección civil. Anna Aisa es gerente de la Asociación Catalana de Empresas de Seguridad (ACAES). Paloma Velasco es directora ejecutiva de la Asociación Española de Empresas de Seguridad (AES). Montserrat Iglesias dirige la Escuela de Prevención y Seguridad Integral de la UAB. Ana Borredá preside el Grupo Borrmart que publica las revistas Seguritecnia, Red Seguridad y Segurilatam. Cristina Manresa es comisaria de los Mossos d’Esquadra.
Premio Seguritecnia a la Formación en Seguridad
Hace unos meses, en diciembre de 2024, nuestra revista Seguritecnia del Grupo Borrmart entregó a la Secretaría de Estado de Seguridad su premio a la Formación en Seguridad por el proyecto “Cultura de ciberseguridad para víctimas de violencia de género”. La comandante María José Garrido, jefa de área de estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, recibió el premio entregado por Ana Borredá, directora de la revista, presidenta ejecutiva del Grupo Borrmart y cofundadora del Observatorio Mujer y Seguridad.
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