Seguritecnia 490

/ Octubre 2021 78 Opinión E l coche autónomo está cada vez más cerca de convertirse en una reali- dad para todos nosotros. s más, el Reino Unido acaba de con- firmar que permitirá que circulen por sus carreteras este mismo año. Pero si somos realistas, queda bastante tiem- po para contemplar la posibilidad de que estos sustituyan a los vehículos actuales. Todavía no existe la tecnolo- gía necesaria para que un vehículo cir- cule por sí solo, y el sector automovi- lístico ha anticipado que la llegada de los coches autónomos de nivel cinco no ocurrirá antes de 2030. Por tanto, hay preguntas que esperan todavía respuesta. Muchas de ellas, en el terreno de la ciberseguridad. El desarrollo de vehículos cada vez más autónomos y conectados requiere un mayor nivel de funcionalidad compu- tacional y conectividad, y esto amplía tanto la superficie como la probabili- dad de ataques físicos y cibernéticos. Cualquier objeto conectado resulta vulnerable, y el coche autónomo es muy cómodo para el conductor, pero está muy conectado a la Red. Peligros Ante este panorama, no resulta im- pensable, sino todo lo contrario, que un ciberdelincuente pueda sentir la tentación de tomar el control del hard- ware o software del coche o manipule los frenos o el motor. Unos hechos que suponen un peligro para el conductor, los ocupantes y el resto de vehículos que circulen por carretera. Incluso la opción del secuestro también existe: el atacante puede manipular el vehículo para bloquearlo e impedir su uso si no se paga un rescate, o cometer un robo. Un tercer aspecto a tener en cuenta sería el robo de datos. El uso de la tec- nología en los coches autónomos pre- senta importantes retos en materia de privacidad, ya que estos vehículos pa- sarían a tener acceso a la información personal del propietario o pasajeros del vehículo: gran cantidad de datos personales, la localización (itinerarios que siguen o lugares que frecuentan, lo que permite hacer perfiles acerca del uso que damos al vehículo), infor- mación sobre los medios de pago aso- ciados al vehículo o conocer el estado de fatiga del conductor. La compleji- dad y conectividad que involucra todos estos procesos convierte a los coches autónomos en un blanco vulnerable para el cibercrimen. Los coches autónomos, un reto más para la ciberseguridad J airo A lonso Á rea de ICS de S21 sec

RkJQdWJsaXNoZXIy ODM4MTc1