Seguritecnia 493

Así opinan El sector sanitario ha demostrado su capacidad de adaptación a una emergencia. Ahora, a la seguridad corporativa le toca consolidar la posición de relevancia demostrada durante estos dos años. A raíz de la pandemia, los hospitales hemos cono- cido los límites a los que nos podemos enfrentar y debemos tomar decisiones que sirvan para potenciar la imagen de la seguridad como valor añadido a la sanidad, tanto en el sector público como en el privado. Hemos aprendido que debemos dimensionarnos para afron- tar situaciones de emergencia. Y hemos asumido funciones que jamás pensamos que íbamos a conocer. Ahora queda el trabajo de la continuidad y la estabilidad, tanto en el mensaje como en el servicio. Cada uno de los pequeños pasos que da- mos en la seguridad corporativa debe suponer un avance en la gestión de los hospitales. Esto supone un plus en la calidad del servicio, pero también somos conocedores de la dificultad para ponerlos en marcha. Sobre las prioridades, creemos que la gestión debe basarse en tres aspectos: Servicio como nuestra razón de ser. Comunicación como eje transversal. Debemos conseguir involucrar a todos los departamentos de un hospital en la gestión de seguridad. Gestión centralizada. La toma de decisiones a nivel corporati- vo debe ser ágil y precisa. En Quirónsalud debemos definir la seguridad sanitaria que queremos para nuestros hospitales. A nadie escapa la complejidad del momento que vivimos en el sector de la seguridad –pública y privada– debido a la pan- demia. Es tiempo para reaccionar con tareas de choque que palíen el mapa de vulnerabilidades y las urgencias sociales emergentes. Y para cuestionar axiomas que eran dogmas de fe en la praxis profesional de todos los actores de la seguridad. Tenemos que desaprender para aprender. Y todo ello con menos recursos técnicos, humanos y organizativos que en tiempos pretéritos. Vivimos diariamente esfuerzos extenuantes para apretar el cinturón del ahorro hasta la anoxia, ya que en ello nos va –en ocasiones– la supervivencia de las empresas. ¿Salimos más fuertes? ¡Ya lo veremos! Al final de las batallas vienen los ejercicios de las lecciones aprendidas, centrándonos en los recuentos de bajas, en el análisis de las actuaciones, en la incorporación de las mejores prácticas al día a día y en la eliminación de aquellas que, por obsoletas, hay que erradicar. Se aproxima el epílogo de la con- tienda: los triunfadores se afanan en la explotación de la victoria y los perdedores en aceptar la realidad del ay de los vencidos. Situados en cualquiera de los bandos, no tenemos tiempo para el respiro y toca levantar el telón para que la función siga. ¿Por dónde empezar? Empecemos por la ética, continue- mos por la profesionalidad y terminemos con la innovación y la creatividad. Estos son los grandes retos inaplazables que tenemos que abordar. J aime P astor M arcos D irector del D epartamento de S eguridad C orporativo de Q uirónsalud A ndrés M artín L udeña D irector de S eguridad de E uronet W orldwide / Enero-Febrero 2022 57

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