Seguritecnia 511

/ Enero-Febrero 2025 52 Entrevista mativa vigente en materia de formación en seguridad privada, establecida por órdenes del Ministerio del Interior desde 2011, necesita una actualización acorde a las exigencias actuales. En este con- texto, el papel de las asociaciones pro- fesionales es clave, ya que actúan como interlocutores con la Administración Pú- blica y brindan un apoyo esencial en la regulación del sector. Por último, la formación debe estar orientada al reco- nocimiento profesional, de manera que los programas acrediten competencias y se alineen con estándares internacio- nales. Esto eleva su valor en el mercado laboral y en las organizaciones que de- mandan sus servicios. Como asociaciones de directores de Se- guridad, ¿cómo creen que debe evolu- cionar esta figura en los próximos años y qué papel ocupará en las empresas? La figura del director de Seguridad debe evolucionar hacia un rol más estratégi- co y transversal dentro de las empresas, consolidándose como un actor clave en la toma de decisiones y en la gestión integral de riesgos. En un contexto glo- bal cada vez más complejo, el director de Seguridad debe ampliar su campo de acción más allá de las funciones opera- tivas tradicionales para abordar nuevos desafíos relacionados con la seguridad corporativa, tecnológica y reputacional. En primer lugar, esta figura debe inte- grarse plenamente en los niveles más al- tos de la estructura organizativa, forman- do parte de los comités ejecutivos o de dirección. Esto le permitirá participar di- rectamente en la definición de estrategias empresariales, alineando la seguridad con los objetivos corporativos y garanti- zando una visión holística de los riesgos. Asimismo, requiere un enfoque en la gestión estratégica de riesgos. Esto im- plica no solo identificar y mitigar amena- zas físicas, sino también abordar riesgos estratégica y la capacidad de adaptarse rápidamente a escenarios cambiantes. Es fundamental que la formación in- tegre el dominio de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, el análisis de datos, la ciberseguridad y el uso de herramientas digitales avanzadas. Estas competencias son esenciales para ges- tionar riesgos en un mundo donde las amenazas evolucionan rápidamente y muchas de ellas se desarrollan en entor- nos digitales. Otro aspecto crucial es la formación continua y especializada en seguridad privada, ya que esta abarca diversas áreas, como la protección de infraes- tructuras críticas, la seguridad corpo- rativa, la investigación y la prevención de delitos. Por ello, los programas de capacitación deben ofrecer itinerarios formativos específicos que permitan a los profesionales especializarse en su campo de interés y mantenerse actuali- zados con las últimas tendencias y nor- mativas. Dado el actual panorama es imprescindible revisar y adaptar la for- mación a los cambios previstos. La nor- tercambio de información entre ambos sectores, especialmente en situaciones de crisis y emergencias. En definitiva, nuestra misión es trabajar en todos estos frentes, impulsando un diálogo constante con las instituciones públicas y privadas, promoviendo el de- sarrollo normativo y fomentando la exce- lencia en la seguridad privada y dentro de un espacio transversal profesional. Ustedes ponen mucho énfasis en la ne- cesidad de formación de los profesiona- les de la seguridad privada. ¿Cómo cree que debe evolucionar la capacitación de los profesionales en general, para adaptarse a la realidad de este sector? La capacitación de los profesionales de la seguridad privada debe evolucionar hacia un modelo integral, dinámico y especializado, que responda a las nece- sidades actuales y anticipe los desafíos futuros del sector. En un entorno cada vez más complejo y globalizado, la for- mación debe ir más allá de los conoci- mientos básicos, enfocándose en áreas clave como la tecnología, la gestión

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