Seguritecnia 511

Editorial “Ser lo que soy, no es nada sin la Seguridad” (Shakespeare) / Enero-Febrero 2025 7 La formación: elemento transformador de la seguridad L a formación de los profesionales de la seguridad privada es una preocupación recurrente para el sector. Al margen de la obvia necesidad de conocimiento para poder realizar las actividades relacionadas con esta materia, se trata de un elemento que impulsa la profesionalización de un sector necesitado de talento. Sin embargo, la transformación digital y la evolución de las nuevas tecnologías obliga a insistir en la importancia de reforzar las competencias del personal para poder hacer frente a las amenazas actuales. Los propios actores del mercado así lo manifiestan, desde las empresas proveedo- ras de tecnologías y servicios hasta los departamentos de seguridad. Sirva de ejemplo el V Estudio de Seguridad Corporativa de la Fundación Borredá, que señala en uno de sus epígrafes: “existe una preocupante falta de profesionales convenientemente for- mados, tanto en el ámbito de la seguridad física como en el de la ciberseguridad, que limita el desarrollo de equipos solventes que contribuyan a la implantación de áreas de seguridad corporativa en las organizaciones”. Es decir, hace falta una adaptación de la formación que reciben quienes desean formar parte del sector, y aquellos que ya trabajan en él. Como señala dicho documento, uno de los ámbitos en los que la formación resulta más urgente es la ciberseguridad. La digitalización ha introducido vulnerabilidades que también deben abordar los profesionales de la seguridad física, por ejemplo, en el caso de los sistemas. De hecho, la evolución de dichos profesionales dependerá de los conocimientos que adquieran más allá de las enseñanzas tradicionales, y les per- mitirá posicionarse como un perfil relevante para sus organizaciones. Pero la ciberseguridad no es la única área que demanda atención. Otra disciplina en crecimiento dentro de la formación en seguridad es la inteligencia. En un mundo tan incierto y complejo como el actual, la capacidad de anticiparse a las amenazas y diseñar escenarios de respuesta se ha convertido en una competencia fundamental. La Fundación Borredá, consciente de esta realidad, ha apostado por impulsar la for- mación en este ámbito a través de sus cursos superiores, consolidándose como un re- ferente en la capacitación estratégica del sector. El mensaje es claro: la seguridad privada del futuro dependerá en gran medida de la calidad de su formación. No se trata solo de actualizar conocimientos, sino de transfor- mar la manera en que se concibe la preparación de los profesionales. Apostar por una seguridad mejor formada es apostar por una sociedad más segura y resiliente. La evolución de los profesionales de la seguridad dependerá de los conocimientos que adquieran más allá de las enseñanzas tradicionales, y les posicionará como un perfil relevante para sus organizaciones

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